Siguiendo con el artículo anterior, vamos a reflexionar sobre la aceptación de nuestras emociones negativas y la importancia de aprender a hacerlo.

Aceptar las emociones negativas

¿Cuántas emocionestenemos? Muchísimas. Un gran repertorio de emociones positivas, pero también un gran repertorio de emociones negativas. Forman parte del ser humano, tanto unas como otras, y cada una de ellas nos ayudan a entender la vida, nuestra vida.

Ahora bien… ¿Porqué nos esforzamos constantemente en no sentir emociones negativas? E incluso… ¿Porqué nos esforzamos en convencernos que no sentimos algunas emocionescomo la envidia? Hacemos de las emociones negativasun tema tabú. No nos gustan. Nos causan rechazo y además, nos esforzamos por dejar de sentirlas, cuando repito, forman parte del ser humano.

En terapia, cuando proponemos aceptar las emociones negativas, el paciente se frustra. Normal. Venía con la idea de que el psicólogo sacase una caja llena de herramientas emocionales o una barita mágica que le ayudase a eliminar dichas emociones. Es normal sentirse frustrado e incluso es normal que no entiendan porqué nos empeñamos en hablar de la aceptación.

¿Me beneficia la aceptación de emociones negativas?

Por supuesto. Las emociones negativas nos dan una información muy valiosa de aquel historiar que os mencioné en el anterior artículo. Nos enseña aquello que nos hace daño y aquello que debemos de cambiar. Nos enseña a replantearnos las situaciones que vivimos. Nos enseña a decidir si nos merece la pena continuar por el mismo camino que estamos transitando o si debemos de hacer algo para coger un atajo. Nos enseña a replantearnos quienes merecen estar en nuestra vida y quienes no. Nos ayuda a tomar decisiones y poder crecer.

Por eso… ¿Porqué nos esforzamos a no crecer en nuestra vida?

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