Hace tiempo que recibimos demandas entorno al trastorno de ansiedad y en su totalidad coinciden en la incomprensión del entorno. Veamos qué consecuencias tiene la persona que padece ansiedad.

¿Quién entiende mi trastorno de ansiedad?

La mayoría de las demandas en trastornos de ansiedad, coinciden con lo mencionado, falta de comprensión e incluso enfado por parte de familiares, amigos o compañeros de trabajo. Ya no solo la persona tiene que lidiar con una sintomatología que es desagradable, que además debe de lidiar con un entorno no empático, que no comprende y además “aprieta”.

En consulta siempre digo lo mismo: el trastorno de ansiedad solo lo comprende quien lo ha padecido, aunque es importante puntualizar que no todos actúan de la misma forma, hay personas del entorno del paciente que intenta por todos los medios ayudar, se informa, pregunta al psicólogo y/o psiquiatra, acabando por ejercer del nuevo rol que el psicólogo le pedirá: el coterapeuta.

Como hemos dicho hay muchas consecuencias y además de la falta de comprensión, el paciente tiene que hacer frente a la gran variedad de síntomas que caracteriza la ansiedad.

No todas las ansiedades tienen la misma sintomatología hay personas que sufren de mareos, otros sufren problemas digestivos, otros padecen sudoración, otros padecen crisis de pánico con la sensación de falta de control e incluso la creencia que morirán en dichas crisis y un largo etcétera.

Por lo tanto, cuando hablamos de ansiedad, tenemos muchos síntomas que no todas las personas experimentan, pero no por ello se es más o menos desagradable según la forma de expresión que tiene la ansiedad.

El trastorno de ansiedad y los motivos

Los trastornos de ansiedad no vienen solos. Muchos pacientes afirman que están bien, que su vida es buena y maravillosa, que no hay motivos para sufrir ansiedad y por ello vienen sin entender qué está pasando. Eso no es así. La ansiedad no viene sola, viene con un antecedente o un motivo que la provoca.

A mis pacientes les explico que es como un botón de alarma, donde nos está informando de que hay algo que debemos de solucionar y la sintomatología es la señal que nos alerta de que algo no va bien. Pero… ¿Cuáles son esos motivos?

Desde preocupaciones, pensamientos rumiatorios que tienen un gran peso en el día a día, pasando por ciertos medicamentos antidepresivos que provocan ansiedad, así como la propia menstruación de la mujer, éste último muy controvertido pues aquí es donde las mujeres se sienten más incomprendidas, ginecólogos que no entienden cuando hay estudios que vinculan la menstruación con procesos de ansiedad o médicos que creen que es una tontería.

Cuando observas que tus pacientes, mujeres, sufren de crisis de ansiedad coincidiendo con los primeros días de la menstruación o unos días previos a su llegada, es cuando te replanteas que hay una causa-efecto y buscando entre los diferentes estudios científicos, confirmas dichas hipótesis.

Sea cual sea tu tipo de ansiedad, existe un motivo y es aquí donde el psicólogo te ayudará a encontrarlo, tratarlo y reducir la ansiedad.

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